Toda historia tiene un principio...


... y esta aún no ha llegado a su final.

Pero para entender el Ahora, debes conocer el Ayer.

En esta crónica plagada de claves, de secretos, de metáforas, simbolismos y sueños, sólo quienes comiencen el viaje desde el mismo punto en que se inició lograrán comprenderlo.

Toda historia tiene un Principio. Comiénzalo.




miércoles, 12 de octubre de 2016

El daño no es menor




No me sorprende. ¿Por qué debería? Hay cosas que se ven venir. No hace falta poder leer el futuro. Se intuyen.

Pero no por menos sorprendentes duelen menos. No porque te esperes una puñalada sangrará menos la herida. No porque que sepas no habrá justicia te confortarás.


Más... ¿qué importa? Como tantas otras letras, como tantas otras tristezas, estas palabras que nadie leerá volarán y caerán como las hojas otoñales. Y serán olvidadas por todos del mismo modo que los sueños que anidan en este Cementerio.

No significan nada para nadie, salvo para Yo. 



(Nadie merece sufrir tanta cobardía por parte de otros... sin embargo, dicen que el Tiempo pone todo en su sitio, y los cobardes no pueden ocultar mucho tiempo su Naturaleza...)

jueves, 29 de septiembre de 2016

Futuro nebuloso


Una vez soñé un futuro. Una vez me atreví a esperar algo. Una vez se me prometieron sueños.

Tan sólo una vez.

Tiempo después, soñar me aterra, nada espero y las promesas se convirtieron en polvo gris y vacío.

Resulta casi vano decir que esperaba una situación muy distinta a estas alturas de mi vida. Ahora sé que el último sueño real que me quedaba difícilmente se hará realidad. El reloj corre en mi contra y la estocada mortal a mi confianza fue lo bastante certera como para dejar una herida que seguramente nunca se cerrará del todo, una gigantesca y profunda cicatriz.

Pienso en aprender a soñar nuevos sueños... pero a veces me pregunto si merecerá la pena. Siempre se rompen.

Ya sólo me queda aguardar un futuro cambiante.

No se trata de que no tenga razones para sonreír, proyectos y objetivos. Pero ninguno es ni me acerca en el plazo previsto a aquello que deseaba y aún deseo, y aunque sé que hay circunstancias que no puedo controlar (el mundo, la sociedad, la economía), eso no hace que duela menos. Somos aquellos a los que mintieron, aquellos a los que engañaron prometiéndonos que con nuestra esfuerzo y constancia obtendríamos una utopía que nunca llegamos a contemplar. 

La frustración es inmensa. La desesperación también.

Soñar, soñar... a veces sería mejor no despertar.


(De sueños no se vive, pero sin ellos tampoco...)

lunes, 29 de agosto de 2016

A donde vaya mi cuerpo...




- ¿Conoces la frase "A donde vaya mi cuerpo, mi corazón lo seguirá"?-

La Sombra, el Trobador, asintió. Era una aseveración muy famosa.


- Pero ya no hay Rubí en tí.- señaló, certero.- Fue exiliado.-

- Sí, lo sé... tú lo expulsaste.-

- ... no lo lamento.-


El tono es desafiante a la par que seguro y sereno.

Yo, Alma Condenada, asiento y sonrío.


- No te culpo. Lo hiciste por Amor.-

- Entonces... ¿por qué...?-

- ¿... la frase?- la sonrisa se vuelve extraña, llena de matices imposibles de definir.- Porque... ¿qué crees que ocurrirá en el caso de que no haya un corazón?-






La Dama del Cuervo, dormida bajo el fresno, se despertó bruscamente. Llevaba ya un tiempo letárgica, y con alegría se entregó al sueño, pues en el fondo de su alma rogaba por no despertar jamás.


Pero el Rubí truncó sus deseos.

Pues fue su triste y desgarrador palpitar enfermo lo que la trajo de vuelta a la consciencia.

Y una vez, lágrimas de dolor regaron la tumba bajo el fresno...



(En cuanto menos te lo esperas, el recuerdo puede golpearte con toda su fuerza... y sólo puedes ahogarte o seguir luchando contra las aguas que amenazan con envolverte. Malditos recordatorios inesperados...)


miércoles, 29 de junio de 2016

Aprecio



No todo es siempre tristeza en este Cementerio, aunque parezca lo contrario. Y aunque el Alma Condenada esté herida. Pero ahora es más fuerte y no llora, por más que la acosen los sueños por las noches.

La Sombra del Trobador sonríe para sí. Pues si ella muestra una sonrisa, él es feliz. 

Y sabe que no está sola. Muchos lo quieren y se lo demuestran.

"La calidez es el mejor de los mantos..." susurra Yo, Alma Condenada, disfrutando de las imágenes oníricas de las Esferas. 

Y la fiesta de sus Esencias en el Cementerio prosigue. Un misterioso aroma a deliciosas especias flota por los alrededores, trayendo ecos de lugares tan remotos como exóticos.

Lugares de sueño, lugares que nunca fueron, salvo en la imaginación sublimada de los hombres. Y por ello, tan hermosos.

Se siente viva.

Y todo gracias al Sentimiento que talló la nueva lápida.



Dulce, cálido,
brisa en el desierto,
caricia en tu mano.

Frescor, savia y menta,
pura energía,
marea de vida.

Sentir que importas,
que marca una diferencia
en los hitos tu existencia.

Que para otros sus vidas
no serían iguales
si tú faltases.

Gozar de la magia,
el brillante sortilegio
del Aprecio.



Y mientras, lejos de los muros pero a suficiente distancia para percibir los fulgores del festejo, la velada Dama del Cuervo mostró también una pequeña sonrisa. Aunque ya no perteneciese a aquellos muros, aunque cada vez se sintiera más desdibujada, era feliz por Ella. Y por ello, con ternura, depositó el pequeño ramillete de flores silvestres en la discreta tumbra bajo el fresno, apenas una laja de piedra con signos corroídos.

"Aunque sienta tristeza al saberte muerto, sigue siendo mejor así" musita.

Porque las plumas de los cuervos son negras, y sólo ese color sienta bien a la Dama velada.




(Saber que tengo amigos absolutamente maravillosos, amigos que me han probado una amistad sincera, que me hacen saber de palabra y de obra que mi presencia es valorada, tanto como yo valoro la de ellos... eso no tiene parangón. Y es el mejor consuelo para noches de extraños sueños y despertares agotados)



sábado, 7 de mayo de 2016

Quien no me añora...



¿Por qué llorar por quien no me llora
ni añorar a quien no me añora?
Te extraño tanto que me duele
y lo que más duele
es echarte en falta
porque no lo mereces
tras destrozar mi corazón y mi confianza.
Y sin embargo...
sería más fácil evitar respirar,
evitar soñar (cosa que me ayudaría),
evitar dormir cuando estoy cansada
evitar, con mi memoria, recordar.

No es justo.


(No soy masoquista, pero desgraciadamente tampoco soy una persona con un corazón tan indiferente como para dejar todo atrás...)

miércoles, 20 de abril de 2016

Mi noche del año (por séptima vez)





Mira, somos Yo. Mira, el Sol regresa a su lecho. Es hermoso.



Pasaron tantos giros de esperanza que pensé que nunca volvería a contemplarlo sola. 

La realidad es cruel, y desengaña.

Pero es mi Acantilado. Es mi Sol. Y soy Yo.





Y nunca estoy realmente sola. Tengo una manada, tengo gente por la cual regresar. Seres especiales que hacen que vivir duela menos. Gente que me quiere. Gente a la que quiero. Y por ellos, me levanto y avanzo paso a paso.

Me han dicho muchas veces que no se debe vivir por otros, que hay que vivir por uno mismo. ¿Por uno mismo? Valiente tontería. Yo no me sirvo de nada sola. No quiero la vida triste, gris y vacía de aquellos que no precisan de nadie para vivir. Pues entre eso y la muerte... ¿qué diferencia hay? Al final, lo que cuenta es cuanta gente estará en tu Banquete de Memoria recordándote y contando historias que te incluyan. Esa es la inmortalidad.
En un nuevo giro solar que ha sido como el ying y el yang, en el que he rozado las estrellas para de golpe caer en la más profunda sima, camino con fuerza.

Por vosotros.


(Porque Yo soy Yo, y eso nadie lo cambia...)


sábado, 2 de abril de 2016

Si supieras...



Por las puertas del Cementerio fue arrojada una cajita de música. La exiliada Dama del Cuervo, en su andar vagabundo en torno a los muros que no está autorizada a cruzar, la encontró.

Era pequeña, y no parecía muy antigua, aunque tenía señales de uso que delataban lo mucho que la había utilizado su dueño.

La reconoció enseguida.

Era suya.

Y con una delicada mano temblorosa, abrió la tapa...






Su voz cantó a dúo consigo misma. Finalmente cerró la caja y la guardó en el baúl de su corazón.

Y se echó a llorar.


(Tres lunas ya... el tiempo corre, y ojalá lo dejase todo atrás... pero hay palabras difíciles de borrar... ¡mentiroso!)